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Perder el miedo al fracaso

En estos días repetidamente he recibido crítica por la facilidad con la que uso la palabra “fracasar”. Muchos comentarios estaban en el tono de: “No seas tan dura”, “No digas que no haya servido para nada”, “Pero no demos todo por perdido.”

Parece que hablar del fracaso despierta rechazo dentro del pensamiento de muchas, como si fracasar fuera algo oscuro, malo, como si al decir “Hemos fracasado” estuviéramos dando la causa misma por perdida.

Comprendo esta reacción, probablemente hace diez años hubiera reaccionado igual. Hasta que tuve la suerte de conocer y colaborar con personas que dicen: “Hemos fracasado, pero no pasa nada. Lo volveremos a intentar y esta vez lo haremos mejor.” Con ellas aprendí a trabajar dentro del fracaso.

Pero empecemos por el principio. ¿Qué significa realmente la palabra fracasar? La RAE nos dice:

1. intr. Dicho de una pretensión o de un proyecto: frustrarse (‖ malograrse).

Leyendo un poco mas para entender a que se refieren con estas palabrotas, me encontré en la definición de malograrse con “no llegar al termino deseado”. Entonces, para resumirlo para la gente llana: Fracasar es no conseguir lo que se querría conseguir.

Pero entonces, ¿no estamos fracasando todo el rato? Si, y no pasa nada. Primero porque la mayoría de los fracasos no son derrotas, son fracasos parciales. Y segundo porque estos fracasos nos pueden servir para aprender.

Aquí tenéis un ejemplo de como se maneja el tema del fracaso dentro del discurso capitalista-neoliberal. A partede todo el cuento individualista que te meten, su manera de manejar el fracaso les da mucha ventaja.

Si quería sacar un 10 en el examen y he sacado un 8, pues he fracasado. Si quería que mi hijo recogiera su habitación solo y terminamos haciéndolo juntos, pues he fracasado. Si quería montar un negocio que me diera para vivir tranquilamente y después de años sigo luchando para pagar las facturas, pues he fracasado.

Aunque quisiera haber tenido un 10, un 8 realmente no es mala nota, se puede decir que he cumplido el objetivo al 80%. Y para el siguiente examen puedo mejorar. ¿Por qué he fallado? ¿Han sido los nervios? ¿Tengo que estudiar mas? ¿He estudiado el material correcto? ¿De la manera mas eficaz? ¿He entendido bien lo que quería la profesora? ¿…? Si después del examen me hago una serie de preguntas estratégicas es bastante probable que con el tiempo consiga el diez que estoy buscando. Puedo llegar a lograr mi objetivo si mejoro mi estrategia.

Si esta vez termino ayudando a mi hijo a recoger se puede decir que he conseguido mi objetivo mas o menos al 50%. Otra vez conviene reflexionar por qué he fracasado. Imaginemos que el niño tiene 5 años. ¿A lo mejor estoy pidiendo mucho para esta edad y tengo que ajustar mis objetivos? Si a largo plazo quiero crearle un habito de mantener el orden en casa le tengo que acompañar en este proceso. ¿Y si me pongo de objetivo que a los 7 años recoja su habitación solo y mientras tanto me voy retirando poco a poco? Puedo lograr mi objetivo a largo plazo, pero tengo que ajustarlo en el plazo corto.

Lo mismo pasa con el negocio, estaré cumpliendo el objetivo otra vez un 50%. Aparte de las dos lineas de pregunta anteriores, ¿en que fallo en mi trabajo? Y ¿ya es el momento adecuado?, conviene contextualizar la situación. ¿Cómo están los demás negocios en mi sector? Comparando con ellos, ¿la cosa realmente está yendo tan mal? ¿O es el mero hecho de existir ya un logro en si mismo? Puede que las circunstancias me demuestran que el objetivo puesto es inalcanzable. Entonces, ¿que objetivo es realista?

El tema de los fracasos en un tema complejo, en el que hay que revisar tanto los objetivos puestos como las causas del fracaso. De este último conviene diferenciar entre las influencias externas y los fallos cometidos por uno mismo. Lo único que puedo modificar en el siguiente intento son mis propios fallos. Si quiero lograr el efecto deseado tengo que adaptarme a los condicionantes externas y trabajar con ellas cada vez de manera mas eficaz.

Y ahí esta la magia cuando aprendemos a trabajar dentro del fracaso: Lo que hacemos de un intento a otro mejora asombrosamente. No hay mejor manera de aprender cómo hacer algo que intentar modificarlo; fracasar, revisar y volver a intentarlo. A la primera logras el 5%, a la siguiente el 10%, a la siguiente el 20%…

Con las acciones políticas pasa lo mismo. Si queremos parar una ley y al final la aplican, pues fracasamos. Si queremos montar un centro social para el barrio y al final solo van nuestros amigos, pues fracasamos. Si queremos montar un grupo de lucha y se deshace por conflictos internos, también es un fracaso, tan grande que ya lo podemos llamar derrota.

¿Pero cual es nuestro problema principal? No es que fracasemos, sino que somos tan buenistas y desorganizados que no llamamos a las cosas por su nombre, no las analizamos. Evitamos mirar estos fracasos y con esto nos perdemos la posibilidad de aprender de ellos. Esto nos lleva a repetir los mismos fallos desde hace décadas, fallos que de fracaso en fracaso no asumido están llevando nuestro proyecto político a la derrota. Y esto es una jugada que al final solo le sirve al sistema. Porque, ¿no os parece qué le conviene mucho unas izquierdas que se autodestruyen?

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10 comentarios

  1. Qué alegría me da leerte de nuevo Kathy, espero que todo esté marchando bien.

    Bueno yendo al tema del fracaso, me temo que yo soy un fracasado como ningún otro, de hecho vivo constantemente en el fracaso, gracias a tu discurso ahora soy aún más consciente de ello. Y efectivamente no hay nada de malo con eso, pues es del fracaso de dónde más provecho he sacado personalmente, es de cada relación en la que he salido lastimado donde más he aprendido a cuidar mis sentimientos, estoy casi seguro que en psicología existe un área específica que trabaja todo tipo de comportamientos que podrían estar estrechamente relacionados con el fracaso, y es que nuestro cerebro está programado para que recordemos aquellas experiencias que nos han resultado incómodas y exacerbantes con el fin de que no las volvamos a repetir, es por eso que justo en el momento previo de chupar un limón los músculos de nuestro rostro automaticamente por inercia actúan de forma descontrolada dando forma a ese gesto tan gracioso que todos conocemos. Me ha llamado mucho la atención el vídeo que cuelgas entremedias, y es que el otro día me topé con un vídeo “motivacional” cuyo narrador tenía la típica voz de super hombre americano, y mientras te decía cosas de rollo: work hard play hard, se vislumbraban escenas de Conor McGregor dando hostias a sacos paredes y personas… me resultó tan repugnante que lo quité de inmediato. Me encantaría si pudieras explicar más detalladamente como trabajar desde el fracaso de una forma más humilde obviamente sin perder nunca la tenacidad para alcanzar esos objetivos tan ansiados por muchos y temidos por otros. Un abrazo.

    1. Hola Julio,

      muchas gracias por tus palabras. También siempre es una alegría leerte a ti. Perdona el retraso pero ya sabes, que tengo unas semanas un poco complejas.

      Acerca de lo que tu dices, primero cuidado con el tema de la reacción intuitiva cerebral que describes. Dependiendo de la situación esta puede ser muy útil o puede llevarnos a que nos escondamos de conflictos necesarios. En la vida desgraciadamente (o por suerte) el camino mas potente muchas veces es el más difícil, a menudo justo consiste en enfrentarnos a situaciones que esta parte nuestra quisiera evitar.

      Acerca del video, pongo esto como ejemplo casi negativo. No es que me guste mucho, ante todo el estilo tiene algo patético, pero de su manera de interpretar el fracaso podemos aprender mucho. Ojala hubiera mas videos sobre esta tema desde otra filosofia.

      Acerca de la humildad, creo que tiene mucho que ver con como tomar los fracasos. En ellos siempre hay dos aspectos: Influencias exteriores y lo que has hecho tu. Yo creo que la humildad consiste en gran parte en no echar balones hacia fuera y concentrarse en la pregunta: ¿En que he fallado yo? Luego toca adaptar la estrategia y volver a intentarlo.
      ¿Esto te responde a tu pregunta?

      Besos y nos vemos pronto
      kathy

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