Cartas | Mastiles

Miradas diversas

Amigas, amigos,

llevo meses preparando este blog y dos semanas publicando. Han sido dos semanas de respuestas muy bonitas (muchas “de pasillo”) y diálogos enriquecedores. Muchas gracias por vuestro apoyo.

Lo que mas me está conmoviendo es lo diferente que sois. En algunos momentos hasta me da miedo que pueda generar problemas. Mientras de que unos estáis hablando en clave teórica, otros habláis desde vuestra empatía o desde experiencia vital. A unos la palabra amor os hace salir corriendo, para otros es la base de toda lucha. Unos habláis de revolución, a otros esta palabra os da miedo. Unos creéis en una fuerza superior, a otros esta idea os espanta.

Y esto es lo que somos en las izquierdas: Tan diversas que hablamos lenguajes tan distintos que muchas veces no nos entendemos ni entre nosotras.

En este punto quiero recordar una lección que me dieron hace años: Que hay que ver mas allá de la superficie. Muchas veces nos sentimos afines a los que usan un ideario similar al nuestro y rechazamos a aquellos que parecen contradecirnos. Pero si te paras a observar lo que hay de fondo la cosa ya no es tan sencilla. A menudo diferentes personas usan la misma palabra para referirse a cosas muy distintas, o al revés usan diferentes palabras para referirse a lo mismo. Como cuando unos dicen libertad con el sentido de que ellos puedan hacer lo que les salga, mientras de que otros lo usan conectado a conceptos tan profundos como justicia y equidad. Aunque usen la misma palabra, están caminando en direcciones opuestas.

Otras veces estamos buscando lo mismo pero nuestra experiencia es tan distinta que no nos entendemos. Y esto se complica porque cada una tiene sus razones. Es como en la parábola de los ciegos con el elefante.

Esto es lo que creo que debemos hacer, escucharnos entre nosotras e incluso a nuestro contrario para aprender. Aunque duela, aunque dé miedo, aunque lo que dice me obligue a reestructurar mi percepción de la realidad. La solución a tesis y antítesis no es quedarse con un lado, es que aprendamos a hacer síntesis, que superemos la contradicción aparente y aprendamos a ver la conexión escondida. Estoy convencida de que solo así podemos volver a avanzar.

¿Cómo os suena? ¿Habéis vivido esta experiencia de superar los opuestos aparentes? ¿Hay alguien con el que sentís que necesitáis hacerlo? ¿O alguien con el que pensáis que de ninguna manera se puede?

Muchas gracias por aportar en esta búsqueda

nos vamos leyendo

Kathy

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4 comentarios

  1. Sobre estas preguntas, una cosa he aprendido: pocas cosas me resultan tan gozosas y me dan tanta libertad como encontrar las coincidencias en lo que parece diferente.
    Y pocas cosas resultan tan eficaces.
    ¡Cómo se ensancha el propio espacio cuando te permites hacer un sitio a algo que no entiendes o con lo que no estás de acuerdo!
    Nuestro conocimiento se ensancha cuando damos un posibilitad al conocimiento ajeno.

  2. Pingback: de palo en palo

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