En mi barrio tuvimos una iniciativa que tenía como objetivo sacar a [email protected] niñ@s a jugar a la calle, y también a sus padres, crear ambiente, recuperar el contacto personal en el barrio.

Durante tres años utilizamos las herramientas digitales (facebook, wasap, correo electrónico) y tambiñen poniendo carteles por el barrio, propusimos acciones como jugar en la calle, enseñando a [email protected] niñ@s juegos tradicionales, propusimos bicicletadas, excursiones, belletadas, limpieza del río, celebramos la noche de San Juan subiendo por la noche a un pequeño montecillo que ha sobrevivido al acoso urbanístico con [email protected] niñ@s y sus padres, hicimos un cineforum en la biblioteca del barrio para adolescentes, para que vieran pelis interesantes y se pudieran debatir… Pusimos muchisima energía, alegría y carió en el proyecto.

Desde el principio el objetivo era lograr que otras madres y padres se implicaran en la idea para que no dependiera exclusivamente de las cuatro o cinco personas que emprendimos la idea, pero fue misión imposible.

Al cabo de tres años mis [email protected] ya no querían participar en las actividades que proyectábamos y para mi ya no tenía sentido continuar, porque [email protected] me exigían otro tipo de atenciones. Me dio mucha pena que nadie continuase con el proyecto y durante mucho tiempo me dejó un gran vacío interior, ya que el proyecto me permitió crecer mucho como persona, me hizo conocer a gente estupenda y también contribuyó a darme confianza en mi misma.

Aunque lamento no haber conseguido que tuviera continuidad fueron tres años maravillosos que me aportaron mucha riqueza.

Ana

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